viernes, 6 de enero de 2012

Hospital.

Abro los ojos. ¿Qué ha pasado? Me toco el estomago, tengo una venda. Me toco el brazo, otra venda. ¿Dónde estoy? Blanco, no veo más. Hay demasiada luz para mis ojos, me duele abrirlos. Hay alguien junto a mi, me agarra de la mano. ¿Quién es? Llora, llora de alegría. Llama al que parece ser mi doctor. Me habla, pero no puedo entenderlo. ¿Qué está pasando? ¿Quiénes son todos estos desconocidos? Recuerdo, empujones, callejón, hombre... ¡Me acuchillo! Ahora lo entiendo todo. Sigo sin saber quienes son estas personas, pero sé lo que me paso, pero aun no tengo fuerzas para nada. No puedo ni levantar el brazo. ¿Qué ha sido de mi vitalidad? Cada vez puedo distinguir más cosas. ¿Qué es esto que sale de mi brazo? Son cables, estoy repleta de ellos. ¿Por qué? Una enfermera ha entrado, se ha acercado a un cable de los que salen de mi brazo. Tiene una jeringuilla, ¿qué es eso? Lo está insertando en el tubo, me siento cada vez más débil. No puedo mantener los ojos abiertos. Mi profundo sueño empieza de nuevo. ¿Algún día volveré a ser la que era?

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